Siempre le he tenido miedo a la muerte, siempre pensé que la muerte me perseguía y aún la siento, siempre cerca de mí, a veces a mi lado otras detrás, pero siempre ha estado cerca, pero también le temo a la vida, a la desilusión, al fracaso, a la frustración, a no ser amada, a no ser querida, y por tener tanto miedo es que me he quedado repartida, en palabras vacías, momentos de agonía, y conceptos baratos de Filosofía.
Debí dejar la muerte atrás, pero entiendo jamás se alejará, al parecer quiere el alma mía.
Debí dejar el miedo atrás, pero nunca he sabido enfrentar a la vida.